Siempre me he cuestionado la utilidad de lo que llaman unión nacional y si es posible realmente hacer una coalición tan grande con una oposición tan disminuida. Lamentablemente llego a la conclusión de que en este campo como en muchos otros tengo más preguntas que respuestas y que sólo el tiempo verá cómo se desarrolla este nuevo congreso que inicia.
Entonces me pregunto si una unión política no debe estar fundamentada en valores democráticos de igualdad y de libre participación política, creo que en cuanto a orden nacional, debe haber tanto diversidad ideológica como repartición del poder popular en bancadas de oposición y coaliciones de gobierno y que estas, por lo menos, estén en condiciones de equidad.
Entiendo que cuando llega un nuevo gobierno, en cualquier país es más que obvio que gran parte de los distintos parlamentos nacionales se conforman en su mayoría por personas que apoyan al nuevo presidente, por mera evidencia de representación nacional, sin embargo, en ninguno la oposición se ve diezmada como se ha visto en este nuevo congreso.
Entonces considero desde mi más humilde opinión, que existe un mito alrededor de la unión y la polarización, porque tal como los extremos, ninguna es buena para el país. En primer lugar, veo que en la medida en la que haya unión de partidos se crea una coalición que es totalmente aceptable siempre y cuando no abrume a la oposición, siento que un acuerdo de unión nacional es anti democrático si se hace con todos los partidos como con la intención de invisibilizar a quienes piensan diferente (puro caso hipotético), no obstante, defiendo el hecho que sean las personas, los ciudadanos, más no los partidos quienes se deban unir y pactar ciertos contratos sociales.
Y es que esto se ha hecho siempre, es decir, nos hemos unido como sociedad para decir que asesinar es un delito, para establecer causas y normas que nos benefician directamente a nosotros, eso demuestra que somos capaces de unirnos en causas comunes, que sí hay acuerdos de unidad nacional, pero sólo se dan cuando son pactados por ciudadanos, no por directores de partidos políticos.
Pero muchos se preguntarán, ¿por qué no pueden partidos políticos? siendo que ellos representan a la ciudadanía. Frente a eso tengo que decir que la ciudadanía no es masa, que no somos una Colombia homogeneizada sino que tenemos una gran diversidad en cuanto a caracteres ideológicos, y que incluso dentro de los partidos, como el Liberal, existen corrientes que son distintas, por eso, no se puede pensar que los partidos y los diferentes movimientos, todos, en manada, se vayan a apoyar a un candidato casi incondicionalmente con intereses que aún no quedan claros a la opinión pública, se supone que ellos, son los que deben garantizar la diversidad de ideas y la pluralidad de visiones del país.
Por eso es que creo que si bien se debe hacer una coalición de gobierno con algunos partidos, no es válido que se cree una campaña presidencial que promueva una unión nacional sin posibilidad de oposición, por lo menos no con las garantías que se necesiten.
Y es que cuando menciono garantías no solo me refiero a que no los maten, amenacen o extorsionen, o para ponerlo en términos de los últimos años, que no los condenen en un paredón mediático. Me refiero, a que en una democracia como la de Colombia, es necesario que exista una oposición fuerte para que se hagan debates parlamentarios donde no todas las propuestas de los senadores de coalición o del Gobierno sean pasadas sin pena ni gloria, en donde se formulen intensos debates entre todas las partes, para que haya una justa lucha por los intereses de los colombianos.
Muchos me dirán que la oposición puede ser poca, pero fuerte e insistente pero yo les recuerdo que si bien eso es verdad, las leyes se decretan por cantidad de votos en el senado, no por cuán intenso sea un parlamentario.
Pero en fin, las cosas en el nuevo periodo del congreso que elegimos quedaron supeditadas a la coalición de gobierno, parece ser el Polo Democrático Alternativo el único partido que promete quedarse en la oposición, a pesar que el Partido Verde también ha anunciado independencia y algunos sectores en el liberalismo.
Varias personas me han preguntado que cómo se puede hacer oposición a algo que no ha empezado y que es válido darle el beneficio de la duda a este nuevo gobierno, y mi respuesta siempre será la misma: La campaña del Dr. Santos prometía seguir con los ideales del presidente Álvaro Uribe, por eso, cautivó a 9 millones de colombianos, entonces, no le doy el beneficio de la duda porque ya me la quitó, y tampoco me parece válido decir que no se le puede hacer oposición porque tal como el Dr. Santos lo argumentaba en sus propagandas políticas, el es heredero del gobierno pasado y promete seguir muchas de las políticas a las que se les hizo rotunda oposición.
Lo único con lo que quiero terminar es diciendo que ojalá este congreso tenga la suficiente independencia de bolsillo y de conciencia para poder representar adecuadamente a los colombianos, sin pretender unirse ciegamente a un acuerdo nacional del cual hasta ahora a mi no me ha llegado ningún papel informativo, un acuerdo que no se de qué se trata y que estaría complacido en ser instruido por el equipo presidencial, para saber en qué nos estamos poniendo de acuerdo y a qué precio. Dios bendiga a nuestro nuevo congreso y ojalá que no nos lleguemos a inundar de facultades extraordinarias presidenciales autorizadas por nuestros “representantes” ni que nos claven ahora el día de la Biblia o el día de los “Santos” como decisión de coalición.
Andrés.




0 comentarios:
Publicar un comentario