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Duraba horas hablando con mis compañeros, amigos, familiares y todo aquel que veía noticias o seguía los rumores sobre política, tratando de llegar a consensos, argumentando posturas basadas en medios de comunicación y tratando de solucionar el país a punta de palabra.
Siempre llegábamos a la misma conclusión: "Pero es que nadie hace nada, acá no hay espacio para cambiar las cosas". Una frase que cada vez que la escucho me deja cargo de conciencia por no hacer nada por aquellas injusticias que a diario veo. Esa conciencia moral ciudadana que tenemos todos muy en medio el metencéfalo o el arquipalio cerebral pero que yo prefiero creer que está en el alma y el corazón, se me hacía tan pesada y tan llena de culpa que dije:
¡Hombre! Ya que usted está como engomado con el asunto de Blogger, Facebook, etc, etc etc. ¿Por qué no le sacamos jugo a eso, y lo transformamos en una herramienta de expresión?, donde la gente pueda escucharlo, movilizarse, conocer, y participar en los asuntos que más nos convienen. Y qué tal si ese público terminan siendo jóvenes como usted que pueden estar buscando las mismas respuestas.
Claro, puede que sólo me lea mi abuela (con mi asistencia) y mi mejor amiga. Pero la misión de Realidades Públicas no es llenarse de gente de un día para otro, sino tener la posibilidad de hablar, de publicar, de mostrar democráticamente lo que pienso sin miedo a ser censurado por tiempo, por espacio, ni por intereses económicos o políticos, porque, ya todos sabemos que acá en Colombia el que no es lo suficientemente "importante", simplemente es callado. Bueno, acá, y en todos los demás países. Pero ya que hay un medio como este, pues creo pertinente utilizarlo libremente, con las responsabilidades que esto implica.
Así que sin ninguna pretensión ni lucrativa ni de adoctrinamiento, levanto este blog creyendo que dejaré por lo menos preguntas para responder e inquietudes que estaré complacido de discutir con cualquiera. Descubriendo una democracia más participativa y libre.
Y ojalá que alguien se una a esta causa, por eso quien quiera publicar en este espacio algo, con gusto lo hablaremos y dado el caso, lo postearemos. Acá no hay censura, pero si hay respeto, moral y ética que no se opone a la libertad de opinar.
Bueno trataré de ser lo más abierto que pueda, como decía John Stuart Mill: "La convicción profunda de un hombre le substrae a los ataques del ridículo . Y ciertamente este blog está lleno de convicción.
Bienvenidos todos, pocos, algunos, dos, uno... cualquiera.
Que viva la libertad de expresión sana y constructiva.
Y que viva la opinión de nosotros, los ciudadanos invisibles, que no cobramos $ por nuestros principios.
Andrés



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